domingo 20 de noviembre de 2011

Mañana.


En el mar de tus mentiras
y de tu desprecio,
no encontré paz, ni descanso...
No encontré el amor
porque no me amaste....
ni encontré el camino para amarte
porque cerraste puertas
levantaste muros, vallas,
alambraste de púas los campos
y no me dejaste aproximarme...
No encontré el mensaje
ni fue feliz mi palabra....
porque los oídos estaban cerrados
sordos, necios, clausurados....
todo fue frustración, dolor y naufragio
todo fue equivocación y error......
Yo creí que sentías amor
y me equivoque de gran modo.....
Te amé, a pesar de todo,
y por amarte gané tu desprecio....
tu fastidio, tu rechazo,
alejarme de tus brazos
privarme de tus besos.....
tu resistencia, y tu silencio,
tu ausencia, y mi desdicha...
En el mar de tus mentiras,
crees ser dueña de todas la verdades.
saber todas las cosas que suceden
y todas las sucedidas.....
Crees poder dar lecciones y ejemplos
y conocer a fondo la vida....
Pero de lo que me has hecho por dentro
del modo como me has herido y me has muerto,
Por Dios afirmo que es cierto
no sabes una palabra todavía.....
Hemos perdido tanto tiempo
en el tironeo infinito de la verdad y la mentira....
Que lo falso ha triunfado
y ha muerto la vida.....
No leeras mis palabras,
desde hace mucho tiempo ya no las leías..
pero tal vez las leas
las leas mañana, o algún día......
las leas cuando ya no esté
y te ame todavía.......
cuando adviertas que la ceguera
mata al amor con la mentira.....
que no soy y nunca fui
esa terrible fantasía,
abrazada a la cual te alejas de mi
justificandote todavía....
Sin ver como me matas
como me hieres cada día....
sin ver el daño que haces,
sin ver la verdad
por amor a la mentira......
mañana, si me lees quizás,
después de despreciarme de todo a todo.....
recuerda que un hombre te amo
y tu te burlaste de todo.


Himno para la paz